viernes, febrero 16, 2007

Probando el Blue Moon City



Los jueves por la tarde es el día de kedada "oficial" en el Club Dreadnought, donde sabemos que siempre hay alguien para montar partidas, el resto de los días la gente ya queda para partidas más especificas, ya sea de tablero, wargames o rol.

En nuestro caso ayer nos abandonaron y solamente Sergio, Rodrigo y yo mismo acudimos a la partida, y decidimos probar un nuevo juego que se compró Sergio la semana pasada, el Blue Moon City del renombrado Reiner Knizia.

Blue Moon City viene a ser la evolución a juego de tablero de otro juego anterior, el Blue Moon, que se trata de un juego de cartas NO coleccionables.

El argumento del juego es el siguiente, Blue Moon City es una ciudad en ruinas, los jugadores deben ir reconstruyendo los edificios, mediante lo cual consiguen gemas y con estas gemas efectuan ofrendas al obelisco situado en el centro de la ciudad, el primer jugador que haga un número determinado de ofrendas (según el número de jugadores) es el ganador. No parece muy complicado.

El tablero:

Esta formado por una losetas que representan los edificios, una cara representa que están destruidos e indica los recursos necesarios para construirlos, la otra cara representa que están construidos e indica las recompensas que da (cristales, cartas o escamas de dragón).

Aqui se puede ver la distribución inicial, todas las losetas de edificios destruidos excepto la del obelisco del centro que es donde se hacen las ofrendas, justo donde están colocados las fichas de los jugadores. También se ve claramente el coste de construcción de los edificios, son las casillas de colores con números en la parte inferior de las losetas.



Los Recursos:

Cada jugador tiene una mano de cartas, las cuales va gastando cada turno para construir edificios, las cartas las repone a final de turno del mazo para robar y también algunos edificios dan cartas a los jugadores. En la siguiente imagen se puede ver un ejemplo de cartas negras, cada una tiene un valor para la construcción, en tu turno de juego puedes gastar tantas cartas como quieras para poner un marcador de tu color en la casilla correspondiente del edificio que quieras construir.

Con estás cartas negras por ejemplo podrias colocar marcadores en el edificio situado a la derecha del obelisco de la foto de arriba, que te pide cartas negras. El dibujo del dragon rojo en las cartas de valor 1 y 2 sirven para mover la ficha de dragón rojo de edificio a edificio. El dragón te da una escama cada vez que gastas cartas y colocas marcadores en un edificio donde hay un dragón, vas acumulando escamas y posteriormente te las cambian por cristales.



Hay cartas negras, rojas, amarillas, azules, negras, blancas y grises, además de unas cartas comodin que sirven como cualquier color.

El Turno

Cada turno el jugador puede mover hasta 2 espacios su ficha y posteriormente utilizar cartas de su mano para construir edificios o mover el dragón, al final de turno puedes descartarte de cartas

A medida que vas construyendo edificios cobras las recompensas que hay impresas en cada uno de ellos, como se ve en la foto del tablero de arriba el edificio a la derecha del obelisco da cinco cristales y el siguiente de la derecha da dos cartas y un cristal, la particularidad es que cuando cosntruyes un edificio cobras lo que te da ese edificio, y cobras de los edificios adyacentes que también estén construidos, con lo cual la lucha por ver quién finaliza los edificios es interesante, los edificios no están restrigidos a un solo jugador, si hay tres posiciones para colocar marcadores pueden colocar hasta tres jugadores diferentes, todos cobrán.

Las Escamas de Dragón

Durante el juego se adquieren escamas de dragón, ya sea por construir en el mismo edificio donde hay un dragón o como recompensa al construir un edificio. En el momento que se reparten todas las escamas el jugador que tenga más escamas se lleva seis cristales, el resto tres cristales (siempre y cuando tengán tres o más escamas, si tienes menos no cobras). Ahi va una foto con el obelisco, las escamas y los cristales.



Las Ofrendas al Obelisco

Durante el turno un jugador puede mover a la loseta de obelisco y gastarse cierta cantidad de cristales para hacer UNA ofrenda, como se ve en la foto superior el obelisco dispone de casillas numeradas, estas representan el valor de la ofrenda y la cantidad de cristales que hay que gastarse en la ofrenda, como se puede ver al principio son más baratos (siete cristales) y a medida que se van haciendo ofrendas cada vez es más caro.

Como normal general solo se puede hacer una ofrenda por turno, pero hay algunas cartas que te permiten hacer ofrendas extra con gastos extra (la primera ofrenda al precio indicado y la segunda al precio indicado más uno o dos cristales), con lo cual haces más ofrendas pero te gastas más.

Ganando la partida.

Gana la partida el jugador que consigue antés la cantidad indicada de ofrendas, esta cantidad esta determinada por la cantidad de jugadores, en nuestro caso en la partida de ayer como eramos dos jugadores la cantidad era de seis ofrendas. Por cierto, gano Sergio por seis ofrendas a cuatro por mi parte.

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